
Producir en la Argentina, la ventaja con la que Dignos quiere competir en la región
Fabricar sus propias gafas le da a la marca de Ramiro Rovira control de tiempos y calidad para encarar nuevos mercados.
La carta competitiva de Dignos para crecer en la región es producir lo que vende. La marca de Ramiro Rovira fabrica sus gafas en una planta propia de 700 metros cuadrados en Misiones, con capacidad para 10.000 unidades por mes, dentro de una inversión acumulada que superó los 2 millones de dólares. Esa autonomía productiva es la base sobre la que apoya su ambición de exportar.
Tener fábrica propia no es solo una cuestión de costos: define la capacidad de la marca para responder a la demanda de mercados nuevos sin quedar atada a terceros.
Autonomía sobre los tiempos y la calidad
El control de la producción resuelve dos problemas a la vez. Por un lado, los tiempos: la marca decide cuándo y cuánto fabricar, sin depender de proveedores externos que impongan plazos. Por otro, la calidad: al manejar el proceso completo, garantiza el estándar de cada montura, desde el trabajo del acetato hasta la terminación.
Esas dos variables, tiempos y calidad, son justamente las que más pesan cuando una marca quiere sostener una presencia regional sin que se le caiga el nivel.
Capacidad instalada para abastecer más mercados
La planta tiene margen para crecer. Su capacidad de 10.000 unidades mensuales le permite no solo cubrir el catálogo actual sino también abastecer la demanda que generen los nuevos mercados. Esa holgura es la que vuelve realista la idea de expandirse: la marca puede sumar países sin que la producción se convierta en un cuello de botella.
A esa capacidad se suma la posibilidad de fabricar para empresas licenciadas, lo que multiplica el uso de la fábrica y el alcance comercial.
Un equipo detrás de la operación
La producción se sostiene sobre un equipo de 17 personas, que combinan la operación de la fábrica con la gestión comercial de la marca. Esa estructura, acotada pero integrada, es la que permite mantener el control sobre todo el proceso sin perder agilidad.
Con la fábrica en marcha, capacidad disponible y un equipo que maneja la operación de punta a punta, Dignos llega a la etapa de expansión regional con una ventaja difícil de improvisar: producir en casa lo que quiere vender afuera.