
El modelo de licencias con el que Dignos quiere escalar sus gafas
La marca de Ramiro Rovira diseña, fabrica y administra el stock; la empresa aliada aporta su marca y se encarga de vender.
Dignos apoya buena parte de su estrategia de crecimiento en un modelo de licencias que le permite multiplicar su alcance sin asumir todo el riesgo. La marca de Ramiro Rovira concentra el diseño, la fabricación y la administración del stock de las gafas, mientras que la empresa licenciada aporta su propia marca y se ocupa de la comercialización.
El esquema reparte la facturación: la firma capta el 65% y la empresa aliada el 35% restante. Es la pieza que vuelve escalable un negocio que arrancó vendiendo anteojos.
Cómo funciona el esquema “360°”
La lógica es la de un servicio integral. La marca hace lo que define como el “360°” del negocio: produce la mercadería, la diseña y maneja el inventario, de modo que la empresa licenciada no necesita invertir en producción. Funciona, en la práctica, como una franquicia: la aliada recibe el producto terminado y se concentra en venderlo bajo su nombre.
Ese reparto de tareas permite que cada parte aporte lo suyo. La marca pone la capacidad industrial; el socio comercial, su llegada al mercado.
Crecer sin sobreproducir
El modelo se apoya en una premisa que la marca repite: crecer sin saturar la producción. En lugar de fabricar grandes volúmenes y arriesgarse a acumular stock, trabaja con lotes pequeños pero constantes, que responden a la demanda real. Las licencias suman volumen comercial sin forzar la fábrica.
Esa disciplina productiva es la que distingue su esquema del de los grandes jugadores: la misma idea de licenciar, pero a una escala medida y sin excedentes.
Un modelo inspirado en los grandes del sector
La referencia que ordena la estrategia son los grandes grupos globales del sector óptico, que producen, distribuyen y licencian marcas a cambio de un porcentaje. Ramiro Rovira adaptó esa lógica a un contexto local y a una escala más acotada, con la aspiración de convertirse en un actor de peso del mercado.Llevado a la región, ese modelo es la herramienta con la que la marca planea instalarse en nuevos países: sumar empresas licenciadas que vendan sus gafas bajo distintos nombres, mientras Dignos sostiene la producción desde la Argentina.